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Yo podría ser José María Zonta

  Yo podría ser José María Zonta   Yo podría ser una palmera en el desierto Si lo decidiera el viento. Tengo esa vulnerabilidad Yo podría ser orilla en la niebla Si lo decidiera el río Tengo esa vulnerabilidad Yo podría ser rama para los pájaros Si lo decidiera el bosque Tengo esa vulnerabilidad Yo podría ser cometa cada cien años Si lo decidiera la astronomía Tengo esa vulnerabilidad Yo pudiera ser tejedora Si lo decidieran los gusanos de seda Tengo esa vulnerabilidad Pero yo no podría ser tu esclava O inferior a ti o arena para tus huellas No podría ser la mujer que solo te tienda el mantel en la hierba Tengo esa fortaleza  

Cultivo una rosa blanca . José Martí

Cultivo una rosa blanca en julio como en enero para el amigo sincero que me da su mano franca. Pero para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cardo ni ortiga cultivo... cultivo una rosa blanca.

La Jardinera Violeta Parra

Para olvidarme de ti Voy a cultivar la tierra En ella espero encontrar Remedio para mi pena Aquí plantaré el rosal De las espinas más gruesas Tendré lista la corona Para cuando, en mí, te mueras Para mi tristeza, violeta azul Clavelina roja pa mi pasión Y para saber si me corresponde Deshojo un blanco manzanillón Si me quiere mucho, poquito o nada Tranquilo queda mi corazón Creciendo irán, poco a poco Los alegres pensamientos Cuando ya estén florecidos Irán lejos tus recuerdos De la flor de la amapola Seré su mejor amiga La pondré bajo la almohada Para dormirme tranquila Para mi tristeza, violeta azul Clavelina roja pa mi pasión Y para saber si me corresponde Deshojo un blanco manzanillón Si me quiere mucho, poquito o nada Tranquilo queda mi corazón Cogollo de toronjil Cuando me aumenten las penas Las flores de mi jardín Han de ser mis enfermeras Y si acaso yo me ausento Antes que tú arrepientas Heredarás estas flores Ven a curarte con ellas Para mi tristeza, violeta azul Clavelina roj...

La flor de ceniza Idea Vilariño

El amor… ah, qué rosa. Tenla, sostenla, súbele aguas dulces y puras, vela la milagrosa ascensión del perfume y esa niebla de fuego que se le dobla en pétalos. El amor… ah, qué rosa, qué rosa verdadera. Ah, qué rosa total, voluptuosa, profunda, de tallo ensimismado y raíces de angustia, desde tierras terribles, intensas, de silencio, pero rosa serena. Tenla, sostenla, siéntela, y antes que se derrumbe embriágate en su olor, clávate en las espadas del amor, esa flor, esa rosa, ilusión, idea de la rosa, de la rosa perfecta.

ROSAS de Mary Oliver

Todo el mundo se hace de vez en cuando esas preguntas para las que no existe respuesta: el origen del mundo, la existencia de Dios, qué sucede cuando se baja el telón y nada lo detiene, ya no habrá besos, ni Súper Bowl, ni visitas al centro comercial. “Rosas salvajes”, les dije una mañana. “¿Tenéis las respuestas? Y si las tenéis, ¿me las daríais?

ROSAS de Piedad Bonnett

Con el estiércol  que arrojan a mi patio  abono yo mis rosas.  Aéreas en sus tallos,  de la luz se alimentan  aunque lleven la muerte  dormida en sus corolas.  Y su belleza, inútil como toda la belleza,  sus espinas inocuas,  hacen cerco al corazón,  guerrean con la bestia que acecha en la tiniebla.

La rosa Jorge Luis Borges

La rosa, la inmarcesible rosa que no canto,  la que es peso y fragancia,  la del negro jardín en la alta noche,  la de cualquier jardín y cualquier tarde,  la rosa que resurge de la tenue ceniza por el arte de la alquimia,  la rosa de los persas y de Ariosto, la que siempre está sola,  la que siempre es la rosa de las rosas, la joven flor platónica,  la ardiente y ciega rosa que no canto, la rosa inalcanzable.